El placer puede ser definido como una sensación o sentimiento positivo, agradable o eufórico, que en su forma natural se manifiesta cuando un individuo consciente satisface plenamente alguna necesidad.

La naturaleza suele asociar la sensación de placer con algún beneficio para la especie y la Filosofía lo clasifica entre los tipos posibles de felicidad.

Tipos de placer
Hay muchos tipos de placer o satisfacción:
El placer físico, que deriva de disfrutar condiciones saludables relacionadas con la estimulación de los órganos de los sentidos, la ingestión de platos suculentos de comida, por ejemplo.

Hay distintos tipos de placer físico: el producido por el gusto o placer gastronómico; el producido por el tacto, masaje en sus diversas manifestaciones; el placer auditivo, música, el placer visual, arte, el deportivo, etcétera. Los griegos aconsejaban un placer moderado y consideraban un vicio pernicioso cualquier placer inmoderado.

Sentimientos asociados, el placer suele relacionarse con:

  • La cultura
  • La felicidad
  • La alegría
  • La alimentación
  • El alivio
  • La comodidad
  • La curiosidad
  • Los deportes
  • Las Artes Plásticas
  • Las fantasías
  • La fotografía
  • El hedonismo
  • Los libros
  • La pasión
  • La relajación
  • La salud
  • La satisfacción

Saborear
Percibir con atención el sabor de algo, particularmente cuando agrada o se disfruta: saborear un pescado, saborear un vino, saborear un pastel.

Percibir con gusto y placer alguna cosa: saborear la música, saborear una conversación con los amigos.

Cuando se saborea, se aborda esta tarea de escribir, con lentitud. Se hace un poco de sitio para esta tarea, no pasas rápidamente a la siguiente. Se presta atención y se encuentran aspectos placenteros.

Y de hecho, hay aspectos placenteros en toda actividad, si se hace con lentitud y se presta atención. Cuando se saborean, notas cosas, y se aprecian totalmente, nos sumergimos en el momento de la acción, y nos dejamos absorber por el placer de hacerlas.

Así que en lugar de pasar a otra cosa, nos enfocamos en su escritura. Se notan las ganas de pasar a otra cosa y de abandonar – pero después de todo se está saboreando, así que no se puede pasar a otra cosa. Pensar en otras cosas que necesita hacer, y se dejan desaparecer igualmente. Saborear el lugar en el que se encuentras ahora.

Y simplemente no se hace otra cosa más que escribir, se nota la sensación de los dedos moviéndose sobre las teclas del teclado, se aprecia el goteo de los pensamientos sobre la pantalla, y prestas atención a la respiración, a los hombros, a la mandíbula, a las piernas, a los pies, mientras se está sentado y escribiendo. Se Sabe que mucha gente no es tan afortunada para poder hacer algo tan lujoso como escribir, y por ello se siente el agradecimiento en este momento, tan fugaz.

Saborear, esa ansiedad puede desaparecer. Se está saboreando esta actividad, así que se dejan todos los demás pensamientos. Se hace sitio, no se hace otra cosa, y lo se aprecia totalmente.

Y por tanto, se sabe lo que se estás haciendo, lo que es perfecto, en ese momento, sea lo que sea, porque nada puede ser tan delicioso que el hecho de saborear ese momento.

Comer Conscientemente
Uno de los problemas que hace que mucha gente tenga sobrepeso es que comen demasiado. Una de las principales razones por las cuales la gente come demasiado es que comen grandes cantidades de alimento rápidamente. Está rico, por tanto ¡cómelo rápido! ¡Y repite! Lo sé, porque lo hice durante años. Lo hago aún de vez en cuando.

Pero también aprendí, la mayor parte del tiempo, a saborear lo que como. Y cuando se hace esto, no se limita a tragar grandes bocados de golpe, hacer una pausa a cada bocado, no se espera el bocado siguiente nada más empezar a masticar el trozo anterior, sino que se hace sitio, y lo saboreas.

Esto significa que prestas realmente atención al sabor de cada bocado, a su textura, y piensas en el lugar de donde viene, en quién lo preparó, en qué lleva.

Vivir en el Presente
Saborea todo lo que haces, todas las experiencias. No hay ningún momento que no puedas saborear, incluso esos instantes rutinarios, incluso esos momentos en lo que estás en conflicto con alguien, incluso esos momentos en lo que estás solo sin hacer nada.

Saborear la vida es aprender a vivir en el presente, a apreciar totalmente el regalo que es cada instante, es brindar a cada momento el sitio y atención que merece. Esto demanda práctica, pero es una práctica deliciosa.

Para condensar la frase “Da Cultura y crea felicidad…” complementando el concepto, propongo la Frase de esta presentación:

¡El Placer de Saborear!

Por:  Gabriel Delascasas Herrera